«Velad y orad, para que no caigáis en tentación; el espíritu está pronto, pero la carne es débil.»
Mt 26,41
La idea
¿Qué es la vigilancia?
Vigilar es estar despierto ante Dios y ante uno mismo. Es conocer los propios pensamientos, deseos y ocasiones de caer antes de que la tentación crezca.
En Getsemaní, Jesús pidió a sus discípulos que velaran con Él, y se durmieron. El primer paso del camino es no dormirse: mirar el corazón con sinceridad y con la confianza de que Dios ya lo está mirando con amor.
Pendiente: Flavio: revisa o reemplaza este texto con el del libro
Etapa 1 · Vigilancia
Pendiente: enlace al video de esta etapa
Para vivirla esta semana
Ejercicios
- Haz cada noche un examen breve: ¿dónde estuvo Dios hoy y dónde lo olvidé?
- Identifica las situaciones, horas o lugares en que sueles caer.
- Cuida lo que ves y escuchas; los sentidos son la puerta del corazón.